“Los cumpleaños propician nuevos comienzos”, solía decir mi amiga Ángela en los tiempos en que teníamos el placer de conversar (en 2002 regresó a Málaga y no llama casi nunca, la muy desapegada). A veces ocurre, sin embargo, que esos comienzos no pasan de ser lo que son y lo que inician simplemente no continúa.
Eso fue lo que ocurrió un año atrás cuando empecé este blog con el post De como David se ganó el cielo, intrascendente como ninguno y en el sentido más literal de la palabra: creo solo lo leyó mi amiga Adriana, única persona a quien habilité como lectora del blog, que continúa siendo no público hasta el día de hoy.
El caso es que no sólo no seguí adelante con el blog. Ni siquiera recordaba haber escrito ese primer y único texto hasta el sábado pasado cuando sonó en el coche de mi hermana Naty la versión de Under Pressure a duo con el gran David (Bowie) y les comenté a ella y a mi hijo Pedro: “En toda su vida David podría haber cantado solamente el estribillo de este tema y su paso por la música estaría justificado”.
Recién entonces recordé que un año antes había escrito otro texto sobre otro David que con una sola canción se había ganado el cielo: la misma cantinela pero con otro apellido.
La única diferencia es que esta pretendo publicarla, ya que planeo hacer público este blog el día de mi proximo cumpleaños. Si es que soporto la presión de los 47…
Davides en el cielo con perros de diamantes!
feliz cumple y que sigan los post!
viva! hermoso blog! Que tengas un hermoso nuevo año en tu vida =)
¡Qué alegría que tu nuevo comienzo propiciara poner en marcha este espacio! Así que, a la de los 47, agregá la presión de tus ciberfans.
Y ya que estamos de comentario, convengamos que Bowie podría haberse limitado a chasquear los dedos junto a Freddie y también lo adoraríamos. ¿O no?
ABSOLUTAMENTE! Queremos tanto a David… (podría ser el título un próximo post… ¡la “conscripción de socios”para el blog está abierta!)
Qué bueno Gabi este comienzo!!! O esta continuidad. Celebro tus historias siempre, escritas u orales, pero invariablemente entretenidas. Dale, contame, contanos…
¡Contános vos también, Ale! Mi ida de este blog es que funcione como un espacio de intercambio de relatos amigos. Adriana ya hizo la priemra contribución…